Municipalidad de Coronel Suarez

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sábado, 30 de marzo de 2013

“Pascua” la fiesta de la esperanza… Bendecida Pascua de la Vida...


Sin lugar a dudas, la Pascua de Resurrección es un tiempo sagrado que invita a reflexionar y compartir las celebraciones religiosas en familia. El recogimiento y la vida familiar son comunes denominadores en esta fecha… 

Und der Ostersonntag, glorioso como la Resurrección, desparrama por todas partes sus rayos de oro que calientan sin quemar y penetran en las almas sencillas del intenso suave gozo de vivir…


¿De dónde proviene la palabra Pascua?

Hoy por hoy no se puede rastrear fehacientemente de dónde proviene la palabra “Ostern” (Pascua); se presume que puede derivar del nombre de la diosa de la primavera llamada “Ostara”, o de la salida del sol naciente en el este, que dicho sea de paso en alemán “Este” se pronuncia “Osten”. Véase la similitud de las dos acepciones o mejor dicho de las tres, incluyendo “Ostara”. El nombre latino de la semana pascual en el contexto eclesiástico se pronunciaba “Hebdomada in Albis” (Semana Alba o Blanca, por otra parte Albo es el color del Señor) Indudablemente la raíz de los festejos, como podemos, apreciar tiene su origen en la costumbre germánica pagana, derivada por la Iglesia Cristiana a la rememoración de la Muerte y la Resurrección de Cristo. Como fiesta está considerada como la más antigua y cristiana fiesta de la iglesia y la principal en el año litúrgico. Los días festivos que corresponden a la “Karwoche” (Semana de Pascua), por ejemplo: Palmsonntag (Domingo de Ramos), Kardonnerstag o Gründonnerstag (Jueves Santo), Karfreitag (Viernes Santo) y el Ostersonntag (Domingo de Pascua) und der Weisser Sonntag (Domingo blanco) Aquí también se entremezclan las costumbres y las raíces de las denominaciones...


El día de Pascua era el día clásico para la Comunión pascual y para acercarse libres de enconos a la mesa eucarística, estaba en uso darse antes los cristianos el ósculo de paz, el cual servía para desear la armonía en las nuevas Pascuas. La ceremonia se verificaba, ora después de Maitines, ora en el momento de las representaciones dramáticas, ora al principio de la Misa. El que daba el ósculo decía entre tanto: “Resurrexit Dóminus”, (el Señor ha resucitado); y el que lo recibía le contestaba: “Deo Gratias”, (a Dios gracias). La liturgia antigua ponían en labios de los fieles, augurios como éstos: “Esta es la Pascua felicísima, la Pascua del Señor, la Pascua santísima. Abracémonos mutuamente con alegría, ya que ella ha venido a remediar nuestra tristeza. Es hoy el día de la Resurrección; resplandezcamos de gozo, abracémonos, llamemos hermanos aun 'a los que nos odian’, depongamos toda clase de resentimientos en atención a la Resurrección del Señor”. Durante la cual cantan ante la puerta de la iglesia el salmo, repitiendo después de cada versículo la antífona de Pascua. Cuando sale la procesión, la iglesia está a oscuras; cuando vuelve, cientos de velas y lamparillas de colores se encienden para representar el esplendor de la Resurrección de Cristo...

Vivimos horas especiales llenas de luz, que iluminan las tinieblas de nuestra historia. Es la hora de la acción de gracias a nuestro Señor, ya que la Pascua de Resurrección da sentido a la vida, orientando nuestra existencia. Sin la Resurrección de Cristo seguiríamos en la oscuridad. Pero, Él vive y está entre nosotros. Jesús ha resucitado de entre los muertos y vive para siempre en nuestras almas. Nuestra creencia, nuestra fe en ello tiene su origen en ello en la fuente de una tradición de varios testigos que con sus palabras y escritos nos confirman la presencia de Jesús en nuestra historia, con su enseñanza y acción, muerte y resurrección. Además nuestra Fe tiene raíces en un encuentro personal a partir de encuentros vivenciales con el Señor, presente en nosotros y en medio de la comunidad…


Descubrir a Cristo resucitado, tiene su origen en dos hechos inseparables el uno del otro; la tradición que nos brinda la iglesia y la experiencia de ese encuentro personal que invita a proclamar a todos esa verdad: ¡Cristo Vive! Por eso, la Pascua es la fiesta de la esperanza, de la alegría, de la paz y de la vida.
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