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sábado, 23 de junio de 2012

Los Amish. Viviendo del pasado... Los otros Menonitas...


La historia de los movimientos anabaptistas, perseguidos y odiados, durante décadas, no había acabado en el siglo XVI, hubo numerosos grupos que, como ya consideramos en el capitulo correspondiente, sobrevivieron en pequeñas comunidades, en Suiza, Alemania, Eslovaquia, Moravia y sobre todo en Rusia, en  el Volga y Mar Negro. Ahora ahondaremos en el devenir de alguno de los grupos religiosos surgidos de sus fuentes más directas…

Los Amish o Amanitas…


En Suiza y Austria, a finales del siglo XVII, surgirían aún más divisiones en el seno de los anabaptistas menonitas, debido en parte al endurecimiento de sus normas y costumbres. A mediados de siglo, (entre 1644 y 1656, según diferentes fuentes), nace Jakob Amman, un líder menonita de fuertes convicciones y de carácter muy estricto. Amman vivió en la región de Alsacia, hasta 1696. El 27 de febrero de aquel año, él firmó una petición contra el servicio militar obligatorio. Él era probablemente el líder de aquella congregación y pronto destacó como líder de los menonitas de ese cantón alemán…

En 1693, Jakob Amman tuvo enfrentamientos dialécticos con algunos líderes menonitas, entre ellos Hans Reist y Benedicto Schneider, los cuales habían rebajado ciertas normas relacionadas con el trato a los expulsados, todos aquellos que renunciaban a su fe tras el bautismo, según la costumbre menonita, debían ser rechazados, no se permitía el trato, ni comer con los expulsados, pasaba a la situación llamada “meidung”, en el que eran apartadas durante un tiempo y no eran aceptados de nuevo salvo que demostraran por mucho tiempo verdadero arrepentimiento…

Esta falta de disciplina fue observada porque estos habían suavizado el tiempo del “meidung”, en algunos casos ni se aplicaba, o según fuera amigo o familiar se trataba a la persona con más benevolencia. Ellos habían dejado en los mínimos ese tiempo lo cual desde el punto de vista de Amman era inconcebible y menoscababa la disciplina y podía significar la relajación de las normas de pureza que buscaban...


Por otro lado Jakob Amman, instituyó dentro de las ceremonias menonitas la práctica de lavado de pies en conexión con la comunión, que no había sido practicada por los demás menonitas hasta entonces. Esto llevó a una división en el seno del grupo, hasta el grado que los demás consideraron como expulsado a Amman y sus seguidores…

Posteriormente, Jakob Amman al observar la ruptura que había conseguido con su postura intransigente, quiso lograr una reconciliación con sus antiguos compañeros, llegando a ofrecer su propia posición a y el paso de él y su congregación a la situación de “meidung” a cambio de la unidad, pero debido a que no hubo acuerdo, se conformó con continuar su labor y mantener unido a los que quedaban con el. Ellos se consideraban menonitas, pero los demás los llamaron “amanitas o amish”, aunque ellos no quisieron reconocer ese titulo y se consideraban a si mismos como los hermanos, pronto progresaron y fueron miles los que se unieron al movimiento…

En 1710, las cosas se habían tornado muy difíciles en Suiza, Austria y Alemania, así que muchos menonitas fueron desplazando sus comunidades hacia el norte, llegando hasta Moravia. Mientras los seguidores de Amman decidieron tomar rumbo a tierras más lejanas y muchos empezaron a viajar a América. El propio líder, Jakob Amman, se trasladó hasta allí con cientos de “Amish” estableciéndose en las tierras que el cuáquero William Penn, había conseguido al sur de Nueva Jersey, lo que ahora se conoce como el estado de Pennsylvania. Allí fueron bien acogidos y se establecieron, pero sin mezclarse con los demás, formaron sus propias comunidades, mantuvieron su idioma y costumbres, pero no sufrieron ninguna presión, ni dificultad…


El recuerdo de las duras persecuciones sufridas y de su estricto antimilitarismo se mantiene hasta el día de hoy, cuando muchas comunidades “Amish”, reniegan de ciertos atuendos, como el bigote, porque lo llevaban los soldados de la época, o el uso de botones en otras, por la misma razón. Desde los tiempos de la cruenta persecución y para evitar imitar la opulencia de las grandes religiones, evitan la construcción de templos o iglesias, por lo que se suelen reunir en casas o salas anexas, preparadas para ello, pero sin ninguna clase de ostentación...

Con el paso del tiempo fueron llegando más “Amish” a Pennsylvania y a Kansas, y esto hizo que hubiesen dispersados diferentes grupos o comunidades, que fueron llamadas “Ordnung”, (orden) dirigidas por un cuerpo de ancianos, quienes establecían las diferentes normas o directrices a seguir, pero no se estableció ningún sistema jerárquico ni de gobierno general entre las ordnung, por lo que no hay mucha conexión entre ellas. Esto ha propiciado diferencias sustanciales, si bien no en cuanto a doctrina, si en las normas o costumbres aceptadas entre la diferentes “Ordnung”.

(Continuará)
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