Municipalidad de Coronel Suarez

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Cooperativa Electrica

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martes, 6 de septiembre de 2011

El gran acontecimiento de celebrar los 125 años de su escuela tuvo la oportunidad de protagonizar la comunidad educativa de la Escuela Nº 3 “Remedios de Escalada de San Martín de Pueblo San José...


La cual junto a la Escuela Nº 2 y la Escuela Nº 1, ostenta semejante cifra en años de impartir educación. La ceremonia se desarrolló en el edificio de la escuela, el cual se inauguró recién en 1976, ya que tuvo sus inicios en el Paraje La Colina y luego siguió funcionando en un campo de Curumalán.
 

Un extensa historia

La directora Diana Platz fue la oradora principal del acto. Repasó la historia de la escuela, rescató nombres y reflexionó sobre la importancia de educar. 

“Es un honor compartir con Uds. este aniversario y seguir sumando voluntades para que la escuela permanezca imponente y resurgente a través del tiempo, porque como todos sabemos las personas pasamos, pero las instituciones persisten. Con la misión de educar, la escuela ha sido testigo de tantas vidas. Cuántos temores y esperanzas, cuántos dolores y alegrías encierran estas paredes que nos cobijan con calor de madre. Ellas guardan celosamente los más bellos recuerdos de cada uno de los que pasaron por aquí. Es saludable entonces que seamos agradecidos y pongamos cada día nuestros talentos al servicio de todos los niños que pasan y pasarán por estas aulas”, comenzó diciendo.

Al repasar la historia, comentó que la escuela comenzó a funcionar el 4 de septiembre de 1886 en el Cuartel IV del Paraje denominado La Colina, con tres grados y 19 alumnos, y su primer preceptor fue el Sr. Juan Tocco.
En 1894 abrió sus puertas en un campo de Curamalal, ubicado a 7 Km. De la Plaza principal, en la segunda colonia, después de pasar por varias viviendas de diferentes vecinos.
Evocó que en 1942 se formó una comisión de vecinos Pro edificio, y uno de sus integrantes fue Manuel Valea, quien ofrece en donación el actual terreno, donde se construyeron dos aulas y una casa habitación para el maestro, a través de un plan provincial.

“Como momento histórico importante para la escuela debo resaltar cuando el entonces presidente de la Cooperadora, Germán Perk, realizó una importante gestión para recibir una donación con la cual se construyó este salón donde hoy estamos reunidos”, recordó.
Enseguida citó un dato curioso y sobresaliente al manifestar que el señor Perk fue compañero del Servicio Militar del Príncipe de Holanda, el cual le escribe a su madre, la Reina Juliana, pidiéndole un donativo para colaborar con la institución. Para sorpresa de toda la comunidad, la solicitud fue aceptada y se enviaron 10 mil florines para la construcción.
“La mano de obra estuvo a cargo del señor Perk y su familia, y el señor Cristóbal Heffner, quienes quitando horas de su descanso llevaron a cabo la tan ansiada obra, cuya inauguración se realizó en 1976”, citó Platz.

El sentido de pertenecer

En representación de las ex directoras habló Teresa Larragain de Valea. Evocó nombres y fue generosa al agradecer a quienes colaboraron mientras ella ocupó el máximo cargo.

“Voy a referirme no sólo a mi paso como maestra y directora de esta querida escuela, sino como lo que sentimos cada docente cuando como en estas circunstancias debemos relatar lo que vivimos y sentimos en esa etapa tan especial. Pero indudablemente que en el desarrollo de la actuación, como Directora, las docentes son fundamentales en el trabajo, y no quiero olvidar a quienes compartieron conmigo tantos momentos en esos 10 años. Gracias a: Marcela Dukardt de Santucci; Julia Lancidel de Jones, Alicia Dos Santos, Isabel Aphelanz, Elsa Erroitzarena, Gloria Giaramita; Carmen Tabeada, Darío Gómez, la auxiliar Pilar Gellinger y la inolvidable portera Lola Kaltenmeir; a la escuela profesional cuyo director era Omar Rabuini y a Amalia Solessio, profesora de Corte y Confección”, expresó.

No se olvidó de los cooperadores, que fueron muchos y guarda el mejor de los recuerdos. Destacó que se han hecho muchas cosas en pos del colegio gracias al acompañamiento de la comunidad. Citó el logro del jardín de Infantes y las mejoras edilicias.

“Lograr el gas fue una obra importante que no hubiera sido posible de no mediar el intendente Domingo Moccero, como tampoco lo hubiéramos podido hacer sin el aporte de Sergio Denis, con ese magnífico recital en el centenario de nuestro Pueblo y de la Escuela. El gas marcó un antes y un después, muchos se acordarán del frío que pasábamos en las aulas, ¿recuerdan el inconveniente con el kerosenne y las garrafas para calentar las aulas y la leche?”, recordó, apelando a la memoria de algunos de los que estaban presente.

La escuela era y es el lugar donde cada una se convierte, muchas veces, en la consejera de las familias, en soporte de los alumnos y en el centro de todo lo que atañe a las necesidades de los chicos y a veces de la comunidad.

Aseveró que trabajar en una escuela así es por demás satisfactorio, que hay inconvenientes como en todos los quehaceres, pero la consecuencia de nuestra acción como docentes, recién se detecta en profundidad cuando ya retirada de la actividad se recibe el afecto de sus ex alumnos, los que muchas veces acompañados con sus hijos les comentan: ‘esta fue mi señorita’. 

“Por circunstancias especiales, ésta fue para mi siempre ‘la escuela’, en la que transcurrieron 10 años de mi vida y en la que hice muchos y buenos amigos.

Creo que lo mismo pueden decir todos los que en alguna oportunidad les ha tocado la Dirección o han tenido que ejercer esa hermosa vocación de enseñar. Es mucho lo que recuerdo del paso por esta escuela, por eso hoy es un día muy especial, de encuentro y recuerdos, de los que están y de los que quisimos mucho y ya no están. Por todo esto les quiero transmitir mi sentir, por este lugar, y por todos aquellos que han pasado por aquí. Deseo de corazón que esta escuela siga creciendo y con mucha felicidad. Felices 125 años”, concluyó.

“Construir un futuro próspero”

La inspectora de Educación Primaria, Adriana Allerbon, destacó la labor de aquellos colonos que fundaron los pueblos alemanes y tuvieron la tarea de fundar la escuela. Elogió el sacrificio, el esfuerzo y el espíritu y el trabajo en pos del crecimiento de sus familias.

“No podemos remitirnos a la historia de la institución educativa ni advertir la magnitud que adquirió su presencia para la comunidad de Pueblo San José sin reconocer que para los alemanes del Volga, la educación de sus hijos, la transmisión de la cultura, el sostenimiento de las tradiciones y la formación en la fe, fueron pilares fundamentales de su filosofía de vida. Con orgullo podemos decir que la escuela ha tenido el privilegio de ser la institución por excelencia en la que depositaron la confianza y la responsabilidad de educar a sus niños y jóvenes”, dijo.

Continuó diciendo que la escuela ha sido testigo del esfuerzo y la perseverancia de los alumnos y docentes que debieron vencer barreras como la que constituyó el idioma en aquellos primeros tiempos y las dificultades económicas de las familias, sumadas a las propias necesidades edilicias por la misión educadora que ha realizado la escuela durante más de un siglo de vida. “Por el compromiso que implica pertenecer a una comunidad fervientemente defensora de sus tradiciones, por el derecho que tienen nuestros alumnos a recibir educación y porque la escuela es la única institución capaz de construir nuevos futuros, es que los invito a mantener vivo el espíritu de quienes nos precedieron. Insto a los jóvenes a imitar los ejemplos de vida con los que se han escrito la historia de nuestra escuela, esos ejemplos de compromiso, de defensa del derecho a la educación de todos sin distinción de condiciones sociales o ideologías los convoco a contribuir con la educación de la mano de la escuela, de esta escuela que abre las puertas a hijos nativos y por elección de la comunidad, recuerden que la escuela y la familia no pueden prescindir una de la otra y comparten lo más preciado para una sociedad que aspira construir un futuro próspero: nuestros niños, para ellos, a los docentes y a las familias”, concluyó.

Con total justicia la Biblioteca de la Escuela Nº 3 de Pueblo San José se llama Manuel Valea

“La sabiduría está en los libros, ustedes hoy la tienen a mano”

En el marco del festejo de los 125 años del establecimiento, se le impuso el nombre a quien donara el terreno para que allí se emplace el edificio. Manuel ‘Nené’ Valea, un referente cultural social y hasta espiritual de Pueblo San José y todo el distrito.

Con la humildad y la sencillez de las grandes personas, Manuel ‘Nené’ Valea se hizo presente en su querida Escuela Nº 3 “Remedios de Escalada de San Martín” el sábado por la tarde en el acto. Es que además de estar por gusto y como referente cultural, social y hasta espiritual de la comunidad, con total justicia fue homenajeado por las autoridades del establecimiento que impusieron su nombre a la Biblioteca. Valea, por su parte, entregó como regalo dos libros para engrosar las estanterías de la Biblioteca: ‘Juan Salvador Gabiota’ de Richard Back y ‘El caballero de la armadura oxidada’ de Robert Fisher. “Son dos libros que, a mi entender, debieran ser los de cabecera de los jóvenes”, destacó.
Su discurso estuvo dirigido enteramente a los jóvenes, los cuales son el sentido fundamental de la escuela y la biblioteca.

“Amigos, jóvenes, realmente esta es una situación muy rara. Esta distinción que me han hecho la quiero trasladar a quienes realmente son merecedores de esto: mi señora, mis hijos, mis nietos y los que han hecho familia con mi hijo y con mi hija. Ellos son merecedores de esta distinción. Personalmente en mi interior se produce un dilema: que lleve una biblioteca el nombre mío cuando yo he abrevado en todos esos autores para formar mi parte cultural. No puedo decir cohibido, pero me siento como que estoy ocupando un lugar que no sé si aquellos a los que admiro, amo y quiero, porque son los que me dieron la posibilidad de educarme más, de ver las cosas desde otro lugar, si ellos van a estar conformes con que sea mi nombre el que está al frente de la biblioteca”, manifestó con total humildad Valea.

“Vuelen alto, el vuelo de los cóndores”

Aclaró que no suele leer en acontecimientos como el vivido, pero trajo algo preparado para leer destinado a los jóvenes.
“Cuando uno viene a la escuela le enseñan a leer, a juntar las letras para leer, pero después más adelante con el tiempo uno aprende que leer es otra cosa. Leer es pensar en lo que los demás volcaron en esas palabras. Cuando leemos de historia es consustanciarnos con San Martín, con Belgrano, con Moreno, de hacer cuando leemos como si esto fuera una fábula en la que nosotros somos los héroes. Nosotros tenemos la parte de San Martín, la parte de Belgrano, de todos los próceres, nosotros tenemos que sentirnos parte. La única forma en que podemos hacer internamente a una persona que se destaque en la comunidad, en la sociedad, en el mundo”, dijo antes de regalar los dos libros.

Hacia el final, respecto a los libros regalados, le dijo a los jóvenes: “Atrévanse a soñar. No acepten una vida monótona, sin alma y sin destino, pero sueñen un destino grande. Tengan siempre vocación de libertad, sé que esto no es fácil, especialmente romper esquemas armados, pero vale la pena arriesgarse. Traten de vivir interiormente, pero en libertad, con ganas y voluntad de servir, de ser útiles, auténticos, y de pensar que si Dios nos dio la posibilidad de ser libres, de soñar con ser mejores cada día, de ser maestro de otros, sólo falta una condición: el compromiso. Comprometerse con lo que uno piensa y cree, es hoy fundamental. Necesita la sociedad hombres y mujeres emprendedores, con pasión por la dignidad y los conocimientos; que pretendan volar cada vez más alto, no con ese vuelo rastrero de los que perdieron la ilusión y el coraje de ser. Los invito a leer estos dos libros y todos los que ustedes tienen a mano en la biblioteca para que inicien el vuelo de los cóndores.

La sabiduría está en los libros, ustedes hoy la tienen a mano, no la desaprovechen. Para tener, es necesario ser, el tener es sólo una circunstancia de la vida y el ser es simplemente la vocación de vida. Chicos, en mi modesta opinión, no olviden esto”, finalizó Nené.
 
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