Municipalidad de Coronel Suarez

Municipalidad de Coronel Suarez

Cooperativa Electrica

Cooperativa Electrica

sábado, 8 de mayo de 2010

Pueblo Santa María: 123 años haciendo patria…

Historia de unos inmigrantes rubios, escrita entre los renglones que trazó la reja en el suelo virgen...  Se respira olor a trigo. Los pájaros agotan arboledas. Es un pueblo chico de corazón grande, poético y cultural, que todavía conserva algunas tradiciones de sus antepasados... Hablar de su historia es hacer referencia a una singular manera de ser, que se plasmó aquí por 1887, cuando surge la Colonia 3, como se la llamaba entonces, en los tiempos en que todavía merodeaban los indios y Sauce Corto era apenas un esbozo de lo que sería hoy la pujante ciudad de Coronel Suárez



El 11 de mayo de 1887, concluido el trabajo de medición de la Colonia 3, el grupo de 24 familias y una persona soltera, todos provenientes de la aldea Kamenka, en el Volga, parten de la estación del ferrocarril con los carros cargados de enseres y toman posesión de la chacra y desatan sus carruajes sobre los solares en medio de la pampa inhóspita.



Según un legado verbal, se habían mensurado primero solares al lado del arroyo Sauce Corto, pero al producirse una lluvia, los colonos se percataron de que el lugar escogido estaba conformado por tierras anegables, por lo que decidieron correrse unos quinientos metros, hasta una loma, donde está enclavada actualmente.



Dando inicio a la fundación, erigieron una gran cruz en el medio de la futura aldea, donde se congregaron todos los días para agradecer a Dios hasta tanto se pudieran construir una capilla de madera, mientras clavaban los horcones de las precarias casitas de gleba y realizaban sus primeras aradas con el arado mancera. Historia de unos inmigrantes rubios, escrito entre los renglones que trazó la reja en el suelo virgen.



Una historia que floreció a fines del siglo XIX, dando inicio a una colonia alemana del Volga con características originales: un trazado con solares de 28 a 30 metros de frente por 110 m. de fondo, donde se ubicaban las quintas, a ambas márgenes de una calle principal de 50 m. de ancho por 800 m. de largo. Reflejando en este trazado toda la estética de las aldeas de origen.



El tiempo fue transcurriendo. La colonia fue creciendo, progresando al conjuro de sus habitantes, que fueron construyendo un destino de grandeza. Sin olvidar aquellos memorables y heroicos años en que los fundadores plasmaron un gran sueño: le dieron vida a la esperanza en un futuro mejor a través de la fundación de una nueva colonia. Escribiendo una historia singular e inédita, que al mágico conjuro de la historia y de la inquebrantable memoria de nuestros abuelos se transformó en nuestro pasado, nuestra herencia, que conjuntamente con un cúmulo de tradiciones, derivó en las raíces de un árbol frondoso que dio hijos a la tierra Argentina.



Que este aniversario se constituya en un signo que no solamente recuerda la memoria de nuestros antepasados sino por sobre todas las cosas, que nos recuerde a nosotros a seguir edificando en la verdad y el amor. A seguir comprometiendo nuestra vida con laboriosidad, con sacrificio y con solidaridad para que este aniversario no sea una historia pasada, sino el comienzo de una historia y comprometerse a seguir edificando sobre esa epopeya que hicieron los hombres del pasado.



Argentina tierra pródiga para la hospitalidad; una tierra que siempre ha sido signada como crisol de razas, un pueblo abierto a todos los pueblos del mundo para saber, que aquí, en esta tierra pródiga, hay capacidad para que nuestros hermanos vengan a compartir su vida y sobre todo su laboriosidad y con su solidaridad, todos juntos recrear un país mejor en la medida que cada uno de los abuelos encontraron aquí su segunda patria y que cada uno de los argentinos sepamos, en esta integración de razas y de culturas, asumir nuestra propia responsabilidad como pueblo y como patria.



El presente hoy somos nosotros; ojalá que podamos realizar un futuro y que la historia nos pueda señalar como hemos señalado a todos aquellos que han pasado por estos pueblos como los constructores de un pueblo y de una sociedad cristiana que ha llevado a decir del pueblo Santa María “El pueblo de la fe y la esperanza”

Somos de etnia alemana, pero argentinos, orgullosos de serlo y dispuestos a tributar todo por el honor de la Patria, de este suelo que acuñan como suyo nuestros hijos, que por nacimiento, por cultura, por amor, por entrega diaria hacia la grandeza de esta Nación, por su apuesta incansable al futuro, por sus hijos, por sus sueños... por la libertad, la igualdad y la hermandad de la patria Argentina
Publicar un comentario