Municipalidad de Coronel Suarez

Municipalidad de Coronel Suarez

Cooperativa Electrica

Cooperativa Electrica

sábado, 26 de mayo de 2012

Pfingstfest (La Pascua de Pentecostés)... Una solemnidad religiosa muy conmemorada por nuestros ancestros…


No hace tanto tiempo, que la Festividad de Pentecostés ha dejado de tener el brillo religioso que ostentaba desde tiempos inmemoriales, que con fogosos fulgores espirituales se conmemoraba con honda devoción, ya que nuestros ancestros tenían la seguridad que ese día era el Día de la Venida del Espíritu Santo, diseminando sus dones de fe…

Era para el pueblo de los alemanes del Volga era la festividad predilecta de las almas espirituales, porque era y es la festividad de las bendiciones…Las bendiciones que en el Cenáculo del Pentecostés caían en forma de lenguas de fuego sobre los Apóstoles y a través de ellos a todos los cristianos de la tierra…

Y nuestras madres y abuelas, especialmente las Hermanas nos educaron que ese día el Espíritu Santo obró y obra como un lucero que despeja de súbito la nostalgia del cristiano y enciende uno a uno los sentidos del alma; brota, así del corazón humano el himno sublime de reconocimiento a Dios.

La Gracia del Espíritu Santo se constituye en rocío cristalino y va cayendo místicamente en el corazón como en el recipiente de una flor a punto de marchitar, le infunde vigor y renovados bríos. En ocasiones, se escurre, como arroyuelo silencioso e invisible, en las entrañas del devoto y despierta en él el murmullo ingenuo o un clamor pronunciado con firmeza y sencillez, o incita al ofrecimiento humilde de una oración, de un ruego o de una lágrima luminosa de gratitud.

A veces, brotan del corazón versos melodiosos que se filtran en el silencio interior como una luz en la sombra, como el parpadeo titilante de una estrella en la oscuridad de la noche. El Espíritu divino se transforma, a menudo, en una suave brisa que pasa por los árboles, recoge sus esencias y la derrama en la pampa humana junto a los últimos toques del Ángelus.

El mismo Espíritu Santo que golpea una y otra vez en la puerta interior del cristiano y escribe en la aridez de su alma, un nuevo canto. Sonrisa luminosa y pura, baja del cielo como rayo de sol y hace vibrar las fibras más recónditas del corazón. Es un haz de luz, que como una mano amiga que acaricia con ternura la frente y graba palabras de aliento en los caminos de la tierra.

Sin embargo, la mayoría de las veces, se calla como si se perdiese en otros horizontes lejanos, y se lleva de los labios humanos, las más humildes ofrendas y las palabras más sencillas en el alma del cristiano, entonces, se enciende y se transforma en una diminuta lámpara votiva, ofrece la pequeñez de su dádiva y murmura por lo bajo una tímida oración de agradecimiento.

La gran solemnidad, que la liturgia conoce con el nombre de “Pentecostés” se celebra en memoria de la Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles en el Cenáculo y través de ellos sobre todos los cristianos de la tierra

Publicar un comentario