Municipalidad de Coronel Suarez

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miércoles, 27 de julio de 2011

Wolgadeutsche festejó el Día del Inmigrante Alemán del Volga. (Gentileza de la Pagina WEB de la Nueva Radio Suarez)










Revivió la llegada de los primeros colonos en los predios del Ferrocarril, frente a la Avenida 12 de octubre.
 
Daniel Minig destaco la trascendencia de la colonización. El Secretario de Gobierno de la Municipalidad Ernesto Palenzona dijo que “los Alemanes del Volga contribuyeron a engrandecer este Distrito ubicándolo en el sitial de privilegio que hoy ostenta”. 
Se movilizo una caravana de carros rusos y autos antiguos hasta Pueblo San José.

En la tarde del sábado, y bajo los rayos solares de una jornada calida de invierno, se produjo una concentración para rendir homenaje a los primeros colonos que llegaron a la ciudad de Coronel Suárez con una visión de trabajo, de progreso, buscando paz y un espacio para lograr sus asentamientos.

En el mismo lugar, a pocos metros de la Estación Ferroviaria, donde acamparon durante 45 días, se levanta un monolito que recuerda ese momento histórico que dio origen posteriormente a la creación de los tres Pueblos Alemanes.
Allí se reunieron el sábado pasado autoridades municipales, representaciones de Santa Trinidad, San José y Santa Maria, con sus respectivos Delegados Municipales, descendientes vestidos con los trajes tradicionales y que imprimieron una nostálgica postal conmemorativa de este Día del Inmigrante Alemán del Volga.
La Asociación Wolgadeutsche, que preside Daniel Minig, fue la encargada de organizar esta colorida movilización que se inició en los predios ferroviarios.
Luego de la ceremonia formal, y ante la atenta mirada del publico que se acercó para revivir aquel histórico acontecimiento que marcó la llegada de la colonización a Sauce Corto, hoy este progresista Coronel Suárez que tanto valora y rescata las mas sentidas tradiciones de un aporte cultura y social fundamental para este presente promisorio que ostenta nuestro Distrito, marcharon en caravana con los carros rusos hasta el Pueblo San José.
 
En el acto junto al monolito que recuerda aquel acontecimiento hablaron Daniel Minig en su carácter de presidente de Wolgadeutsche quien trazo un panorama histórico de la llegada y su primer asentamiento en los predios ferroviarios hasta su asignación en las tres aldeas que luego se llamarían Santa Trinidad, San José y Santa Maria. 


Mas tarde y en representación de la Municipalidad hablo el Secretario de Gobierno Ernesto Palenzona quien tuvo palabras de reconocimiento para la importancia que la colonización de los Alemanes del Volga represento para el Distrito con una gran influencia cultural, vocación de trabajo con la cual poblaron estas tierras, por lo cual representa un inmenso orgullo para todos los descendientes.
 
Por ultimo la niña Rocío Minig ofreció una semblanza referida al poema de Monseñor Doctor Enrique Rau “La Voz de la Raza” expresando “Yo soy el alma de una nueva raza nueva. Es muy larga la historia. Es inmenso el poema que los nietos y abuelos de mi raza tejieron con su sangre y con sus lagrimas……” para depositarse una ofrenda floral frente al monolito que se encuentra emplazado en el lugar que presenta un aspecto prolijo y bien cuidado por la Municipalidad.
 
Mas tarde se inicio la caravana de carros, autos antiguos y gran cantidad de automóviles que siguieron esta singular marcha hasta el Pueblo San José, donde frente al salón del Club Germano Argentino se produjo la gran fiesta de casamiento representado las principales escenas que en la antigüedad eran comunes durante varios días registrando sin duda una de las mayores costumbres sociales propias de los Volguenses.

Un casamiento alemán como los de antes.

Una tarde que permanecerá por siempre en la memoria como digna recordación de la llegada de los colonos y de sus manifestaciones más tradicionales. No faltaron los acordeones, el brindis con licor y las tortas alemanas.

Es lo que pudieron disfrutar todas las personas que el sábado por la tarde llegaron hasta el Club Germano en Pueblo San José, donde la Asociación Wolgadeutsche preparó la escenificación de un casamiento típico alemán, tal como se hacía hace más de 100 años atrás.
Por supuesto que la llegada al salón fue en carro y con los músicos, que iban a buscar a la novia a su casa para acompañarla en el camino hacia la Iglesia.
En aquellos tiempos no había invitación por tarjeta. Esa tarea le correspondía a una persona que la familia designaba, que recorría los hogares con una rama de cerezo, donde cada familia iba atando una cinta, en señal de adhesión y celebración del próximo casamiento. Como en cada casa se le convidaba al visitante una copita de licor, muchas veces, cuando el alcohol comenzaba a hacer su acción, había que reemplazarlo para continuar la recorrida de invitación.
 
Como ya se ha dicho, la novia era acompañada al Altar por los músicos y la gente invitada que salía de las casas y se sumaba a una alegre procesión hacia la Iglesia. Previamente muchas de las familias habían participado en la preparación del salón o de la carpa donde se iba a hacer la fiesta, no solamente con sus manos sino aportando también elementos como manteles, sillas, vajilla y por supuesto la elaboración de la comida que, entre todos, en forma comunitaria, permitía un gran festejo que solía durar más de un día.
 
Los novios no recibían como regalos elementos para el hogar, sino que lo que se acostumbraba en el medio de la fiesta era poner en remate uno de los zapatos de la novia, que después se le devolvía para continuar el baile. El dinero que se recaudaba de ese particular remate se les entrega a los novios como presente de bodas.
 
Sin duda que aquellos eran otros tiempos, donde la acción de las familias y los acontecimientos que iban viviendo, conformando su propia historia, tenía sus raíces profundamente arraigadas en la historia de la comunidad toda.
 
Fue muy bueno recordar esa época de esta manera, con la particular escenificación que preparó la gente de Wolgadeutsche, que concluyó cuando entre todos los presentes compartieron la degustación de una copita de licor casero y una porción de torta alemana.
La tarde que presentaba una temperatura agradable, calido sol, provoco la presencia de numeroso público especialmente del Pueblo San José, varios invitados especiales de las Delegaciones que arribaron este fin de semana a nuestro medio con motivo de este acontecimiento conmemorativo del Día de los Descendientes de los Alemanes del Volga.
 
Un aspecto tentador ofrecían las tortas alemanas, el baile al compás de los acordeones, y un clima de gran algarabía después de haber recorrido en carros y autos antiguos desde los predios del ferrocarril en nuestra ciudad hasta San José, pasando por Santa Trinidad, donde la gente en las esquinas esperaban el paso de la movilización seguido por una extensa caravana de automóviles que acompañaron.
 
Los novios irradiaban felicidad, los padrinos orgullosos y los vecinos y amigos compartían un acontecimiento social bien típico de los Alemanes del Volga, cuya historia y costumbres la Asociación Wolgadeutsche rescata, valora junto a dignos herederos de una costumbre invalorable que se corresponde con una riqueza cultural que es orgullo de nuestro Distrito.

Gran cena y baile en el Club Germano Argentino.
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El Día del Inmigrante Alemán del Volga se vivió intensamente. Menú típico hasta con pan casero, la música bien alegre y los bailes tradicionales de un elenco procedente de las colonias de Olavarria. El Coro Las Voces del Corazón, Grupo de Danzas y baile con el renovado Grupo Energía.

El salón repleto del Club Germano Argentino del Pueblo San José, con un panorama festivo, daba cuenta que los alemanes del Volga han rendido el mejor homenaje a los antepasados, donde no faltó la reunión social, la misa en acción de gracias en la Parroquia San José Obrero y otras manifestaciones bien representativas de esta colonización que se llevaron a cabo durante todo el último fin de semana.

El pan casero, fiel al estilo que nuestras mujeres alemanas elaboraban en hornos de leña, presidió la mesa de la gran cena donde no faltó el filsen, la carne al horno, las papas, el brindis, como una generosa muestra de la gastronomía típica que colma las mesas de cada uno de los festejos que son dignas muestras de la cultura de los alemanes del Volga.
 

Actuó el Coro Las Voces del Corazón, una agrupación que representa la cultura y el arte integrado por vecinos con apellidos tradicionales de los tres Pueblos Alemanes, bajo la dirección del histórico Albino Lang y su sobrina Mariana. Las canciones en el dialecto alemán que conmueven y que invaden cada rincón de los corazones de la gente de las tres Colonias.
 

Tortas, filsen, todo elaborado en los típicos hornos de barro que ya casi han desaparecido, pero que en esta oportunidad ofrecieron sus servicios para engalanar la gran cena y baile.
Un trabajo a conciencia de esta institución que representa aquella inmigración y que hoy tiene el gran desafío de preservar la cultura y las tradiciones de nuestros Pueblos Alemanes.
 

El baile fue amenizado por el nuevo Grupo Energía y fue admirable la actuación del grupo de danzas de las colonias San Miguel, Hinojo y de Olavarría, a cargo de la profesora Andrea Hess.
Es un grupo de bailarines, creado en 1998 integrado por más de 100 personas, de las cuales unos 30 presentaron coreografías alegóricas tradicionales alemanas.
 

La apertura de la fiesta se produjo con el ingreso de los abanderados y portaestandartes de la entidad organizadora, mientras que el Delegado Municipal Daniel Schwindt y Daniel Minig dieron la bienvenida a todos los presentes que colmaron la capacidad del hermoso salón del Pueblo San José, con una organización perfecta y muy sincronizada entre la cena, los espectáculos y el gran baile con un marco colorido propio de la vestimenta de coreutas, bailarines y músicos.
 

El trabajo para el montaje de un fin de semana diferente, es a todas luces, digno de destacar y donde ratifican las convicciones, los ideales y los principios de un grupo de gente, donde sobresalen los integrantes de la familia Minig, quienes nos demuestran constantemente la importancia de conservar todos los aspectos que están vinculados con este colonización desde costumbres, patrimonio cultural, arquitectónico y las fuertes tradiciones.
 

El domingo todavía quedaba gente pertenecientes a entidades y representantes institucionales de organismos relacionados con esta corriente, sus descendientes y similares quienes también trabajan en el mismo sentido recorriendo los Pueblos Alemanes, compartiendo la santa misa en la hermosa Parroquia San José Obrero y otros lugares.
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