Al mismo tiempo que
millones de judíos, gitanos, homosexuales y discapacitados morían en campos de concentración nazis,
otros millones de personas perdían la vida en campos de trabajos forzados (Gulags) en la Unión
Soviética. ¿Por qué las masacres nazis se llevaron toda la
atención? Durante los años de Joseph Stalin, quien
gobernó al mismo tiempo que Adolf Hitler durante una de las épocas más
sangrientas y convulsas de la historia, se consolidó el sistema de campos de
trabajos forzosos o gulags, exilios obligatorios y deportaciones masivas que
costó la vida a millones de personas. Todo estriba en la falta de información…
.
Todo el mundo
sabe lo que es un campo de exterminio. Los hemos visto en el cine, en
televisión, en la literatura... Hasta muchos lo han podido pisar con sus pies.
Sabemos lo que hicieron los nazis y el grado de crueldad que alcanzaron. Menos
son los que conocen la existencia del Gulag. Se sorprenderían al comprobar
cuánta gente ni siquiera conoce esta palabra. Y la realidad es que Stalin
podría ser considerado el mayor asesino de la historia,
superando de largo a Hitler. Más difícil de
entender es la tibieza con que algunos bien informados tratan el asunto. Anne
Appelbaum, autora de la extensa obra de documentación
"Gulag: una historia", muestra así su perplejidad ante ellos: "Los crímenes de Stalin no
inspiran la misma reacción visceral en el público occidental como lo hacen los
crímenes de Hitler. Ken Livingstone, un antiguo miembro del Parlamento y ahora
el alcalde de Londres, una vez gastó toda una noche tratando de explicarme la
diferencia. “Sí”, dijo, “los Nazis eran malos. Pero la Unión Soviética estaba
deformada.” Esa visión refleja el sentimiento de muchas personas (...) La Unión
Soviética de alguna manera estaba mal, pero no fundamentalmente mal en el mismo
sentido en el que lo estuvo la Alemania de Hitler."
Hoy
más que nunca, cuando los responsables del diseño del sistema educativo
ruso y europeo han decidido que el conocimiento de los crímenes del estalinismo
no es importante para la formación de los futuros ciudadanos, conviene explicar qué fue el Gulag...
Gulag: Glavnoye Upravlyeniye Ispravityel'no-Trudovih Lagyeryey i koloniy, es el
acrónimo en ruso de la Dirección General de Campos de Trabajo, un sistema
instaurado desde los mismos inicios de la Revolución Rusa para castigar con
penas de trabajos forzados a todo tipo de criminales, incluidos los que
cometían el imperdonable crimen de oponerse al comunismo o cuestionar a sus
líderes. Hasta 476 lagers estuvieron en funcionamiento en toda
la historia de la URSS según Appelbaum, cada
uno de ellos formado por otros campos de menor tamaño. Tras un vasto y largo
trabajo de investigación, Appelbaum calculó que alrededor de un millón y medio
de personas murieron en el Gulag, sin contar los fusilamientos masivos de
"contrarrevolucionarios", en los que fueron asesinadas cerca de un
millón de personas entre 1937 y 1938. A estos aberrantes números habría que
sumar todavía más muertos en el historial de Stalin: La hambruna de Ucrania,
las purgas... Solo ciñéndonos al Gulag, que Appelbaum define como "una
nación de esclavos", constatamos que hasta 18 millones de personas pasaron
por esas siniestras prisiones...
.
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Kolymá
En Rusia
pervive una expresión coloquial que equivaldría a nuestro "más se perdió
en Cuba", para expresar la resignación ante una mala noticia o una
pérdida. Ellos dicen: "Kolymá era peor". Kolymá es solo uno de estos
campos, situado en los confines de Siberia, donde los prisioneros eran
obligados a trabajar como esclavos en las minas en condiciones infrahumanas:
mal alimentados, mal abrigados, sometidos a malos tratos y vejaciones. Kolymá
es solo uno de tantos infiernos, pero su nombre ha quedado grabado en el
subconsciente de los habitantes de los países que conformaron la antigua URSS
como sinónimo del infierno sobre la Tierra. El gran periodista polaco Ryszard
Kapuscinski resume en su obra "El Imperio Stalinista"
los macabros mecanismos internos del Gulag:
"Una
estructura ideada con sadismo y precisión, cuyo objetivo era destruir y
aniquilar a la persona de tal manera que esta, antes de morir, experimentara
los mayores sufrimientos, humillaciones y tormentos (...) Se componía de los
siguientes elementos: El frío, el hambre, el trabajo sobrehumano, la falta de
sueño, la suciedad, los insectos, el sadismo del NKVD (el organismo precursor
del KGB), la brutalidad de los presos comunes hacia los presos políticos, la
sensación de injusticia, la añoranza, el miedo."
Sobre Kolymá
hay relatos espeluznantes acerca del sadismo con que se empleaban los
comandantes y dirigentes de los campos, como Stepan Garanin, sobre
el cual en su obra "Las piedras negras" escribió Anatoli
Zhigunin. La escena es la siguiente: Una inspección del campo,
con todos los prisioneros, sucios y débiles esqueletos andantes, en formación.
Garanin pregunta a los guardias cuáles son los doce peores trabajadores. Éstos
son sacados de la formación para que el comandante los abata a tiros con su
propia pistola, por holgazanes. Después pregunta cuáles son los mejores
trabajadores. Una fila de hombres sale de la formación. Garanin recibe una
nueva pistola cargada que le entrega su ayudante y les habla: "Así
que vosotros sois los trabajadores que sobrepasáis la norma... Enemigos del
Pueblo sobrepasando la norma. Hay que eliminar a gentuza como vosotros", y acto seguido vacía su cargador
contra ellos.
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Veinte años de
su vida pasó Varlam Shalamov en Kolymá. Una vez libre, empezó a
escribir su libro "Relatos de Kolymá", lleno de terroríficas
historias como la del párrafo anterior. Sobre los lagers, Shalamov escribe: "La experiencia en el lager es
negativa, lo único que se consigue es que la persona se vuelva peor. El lager
entraña mucho de lo que el hombre debería ignorar."
(Continuará)
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