Municipalidad de Coronel Suarez

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sábado, 10 de marzo de 2012

Fiestas y tradiciones Rusas... Maslenitsa (Масленица)... La Gran fiesta de los “Blinis”

Se celebra en Rusia, Ucraniana y Bielorrusia. Es una festividad religiosa y folklórica que se celebra durante la semana antes de Cuaresma, pero tiene sus orígenes en la mitología eslava. Es una fiesta  pagano/ cristianas con el Sol, el fin del invierno e inicio de la primavera como eje principal. Al principio de la semana se construlle una muñeca gigante que se quemará al finalizar las fiestas. La gente sale a las calles y parques aún nevados, los niños y adultos pasean en trineo, hay conciertos, concurso de coros y bailes populares.

Durante la semana Maslenitsa, la carne  está prohibido para los cristianos ortodoxos, a esto se le denomina Nedelya myasopustnaya  (semana sin carne). Sólo se permite comer productos lácteos y es por eso que la comida tradicional son los'Blini' "que simboliza el sol de la primavera”; los hay rellenos de queso, los más sibaritas lo rellenan de caviar ya sea negro o rojo y para los golosos los hay con confitura, con  miel o con leche condensada

La Máslenitsa,  es el festejo que simboliza la despedida del invierno, la espera de la primavera y la llegada de esta tan esperada estación. La fiesta tiene origen pagano pero su nombre proviene a la época cristiana y significa “semana de los 'Blini'", precisamente porque en la semana previa de la Cuaresma se permite comer productos lácteos, pescado y mantequilla, o maslo, en ruso, alimentos que no se podrán consumir durante el periodo de abstinencia anterior a la Pascua de Resurrección. La semana se conoce también como la semana de los bliný (panqueques).


Niños, jóvenes y adultos pueden disfrutar de los desfiles de músicos y payasos, actuaciones artísticas, conciertos de música folklórica y moderna, y concursos de disfraces. Uno de los mayores atractivos es el concurso entre los grandes maestros de cocina para hacer las tortitas, bliný, más finas y las más gruesas.

El primer día se llama “la Bienvenida” y se hace un muñeco de paja que simboliza el invierno y todos los vicios para quemarlo el último día de la fiesta. Se instalan pendientes de hielo para deslizarse y se empiezan a cantar canciones tradicionales de esta fiesta.


Los rusos terminan las celebraciones con ritos especiales. Según la tradición, la gente participa en los numerosos festejos que se organizan por todo el país. Durante la fiesta también es costumbre quemar los muñecos de la Máslenitsa, demostrando de este modo que se vence al invierno y a la muerte y se libera el camino para la llegada de la primavera, el calor, la vida y la fertilidad. Además, la gente enciende hogueras para "derretir el hielo y acabar con el frío" y quema cosas viejas e innecesarias.

El fin de la Máslenitsa coincide con la fiesta religiosa ortodoxa del Domingo del Perdón, dedicada a la redención. Este día, en vísperas de la inminente Cuaresma que empieza el lunes y durará siete semanas, los creyentes piden perdón a todo el mundo y deben ser perdonados para poder participar del período de abstinencia sin ningún pecado, para concentrarse en la vida espiritual y, a continuación, para recibir la Pascua con el corazón abierto.

—Perdóname si tengo culpa.

—¡Que Dios te perdone, yo te perdono! —con estas palabras los ortodoxos se saludan unos a otros, es el inicio de la purificación espiritual.

La Gran Cuaresma Cristiana Ortodoxa

Mientras se acerca el fin de un invierno, los cristianos ortodoxos rusos se preparan para los cuarenta días de ayuno o “Gran Cuaresma”. Se trata del ayuno más importante de los cuatro que celebra la Iglesia. La Gran Cuaresma sigue a una semana tradicionalmente bulliciosa llamada Maslenitsa, y que se caracteriza por los disfraces de vivos colores, los juegos y los blinis, una especie de crepe hechos con mucha mantequilla, que simbolizan el sol y la vida eterna. La Gran Cuaresma, por el contrario, es un periodo más tranquilo y contemplativo que llama a la reflexión. El interior de las iglesias se oscurece y la vestimenta del clero se apaga, los tonos predominantes son los morados y el burdeos. La música litúrgica también es más lúgubre, más lenta. Durante la Gran Cuaresma los fieles se abstienen de desarrollar ciertas conductas o actividades, y de tomar numerosos alimentos para conmemorar los cuarenta días que Cristo pasó en el desierto y prepararse para la celebración triunfal de su muerte y resurrección durante la Semana Santa, que culmina con la Pascua.      

“La Gran Cuaresma sigue a la Maslenitsa y es una buena llamada de atención para volvernos a conectar con el mundo espiritual”, señala el Reverendísimo Archimandrita “La iglesia nos enseña en su sabiduría que el plano espiritual y el físico están unívocamente conectados. Si una persona no ayuna físicamente durante la Cuaresma, le resultará difícil celebrar la Pascua espiritualmente”.

Así como la Gran Cuaresma está firmemente arraigada en la tradición cristiana, cuyas doctrinas fueron establecidas por los padres de la iglesia en Oriente Medio, el ayuno también parece mantenerse en armonía con los tiempos que marca el antiguo calendario agrícola del norte de Europa. El ayuno y el recogimiento del final del invierno eran habituales en la vida de los rusos hasta hace relativamente poco tiempo. Las reservas invernales de carne y pescado se iban agotando y los productos lácteos no solían aparecer hasta que no nacían las crías del ganado, terneros y corderos, ya en primavera. De modo que la población rural de Rusia se alimentaba principalmente de tubérculos, como patatas, zanahorias, remolachas y nabos, y también de cereales. La Gran Cuaresma se basa en esta dieta: la carne, el pescado, los lácteos, el alcohol y el aceite de oliva están prohibidos.

En la última década, este periodo ha vuelto a tener una presencia importante entre numerosos rusos, muchos de los cuales reconocen que el ritual de cuarenta días de ayuno aporta beneficios tanto espirituales como físicos. Los restaurantes y los cafés han descubierto su vertiente comercial y ofrecen con éxito platos de cuaresma que tienen buena acogida entre los clientes durante estas fechas.

Por intermedio de una amiga rusa en Facebok, me envió dos recetas de dos platos tradicionales de Cuaresma según los cánones establecidos por la Iglesia Ortodoxa: En Russia hay toda una tradición al llegar final de febrero hacer una fiesta comiendo "BLINI" como les decimos los alemanes del Volga. Hay muchas recetas y rellenos, pero esta receta es la básica:  

La receta de mamá: 


Ingredientes: 1 litro de leche. 5 huevos .1/3 cucharadita de sal..2 cucharadas azúcar. 1/4 cucharadita de bicarbonato de sodio . Un poco vinagre (6 gotas)..2-3 cucharadas aceite..½ taza de agua hirviendo.1 kg harina más o menos 

Receta: 1. En primer lugar, bata la leche con los huevos, agregue a la mezcla azúcar, sal, sodio y vinagre. .2. Añade harina a la mezcla hasta que se vuelve como una crema líquida. Cantidad de harina dependerá del tamaño de los huevos. Por lo general serán alrededor de 4 tazas (tendrá que ser un poco más espesa de lo que se requiere)..3. En la mezcla agregar el aceite y llevar a la consistencia deseada con agua hirviendo. 
4. Deja la masa reposar durante 15 minutos. Freír de manera habitual por ambos lados. .El truco: úntale aceite a la sartén una sola vez. Vierte una cuchara, deja que se caliente y viertala en la masa (además de la que se puso). Con este truco los blini no se pegan a la sartén. 
 

Olad’i (mini blinis) de patata y harina de trigo

 Ingredientes: 500 g de patatas peladas amarillas o rojas; 250 g de calabacín rallado; 2-3 cucharaditas de levadura seca; 150 ml de agua caliente; 100 g de harina de trigo; 1 huevo y 1 yema de huevo, ó 1/4 taza de margarina, ó 1/8 de taza de aceite vegetal; 2 cucharadas de perejil fresco; 2 cucharadas de cebolletas cortadas; 1 cucharada de ralladura de limón; 1 cucharada de pimentón; 1 cucharada de nuez moscada; Sal y pimienta al gusto; Aceite vegetal o margarina para freír

 Preparación: Pelar las patatas y hervirlas en agua salada hasta que se ablanden.  Triturarlas con suavidad o machacarlas. Quitar las pepitas al calabacín y rallarlo, aunque no muy fino, utilizando un rallador.   Batir a la vez la clara y la yema del huevo. Disolver la levadura en agua caliente y añadir la harina, la patata, el calabacín y el resto de los ingredientes salvo el aceite. Cubrir con un trapo húmedo y dejar en un lugar caliente para que suba (unos 30-40 minutos) Calentar el aceite en una sartén, añadir con un cucharón y freír con el fuego fuerte. Dar la vuelta cuando esté dorado.  

Priatnogo Appetita! 
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